
Entrar a ese edificio antiguo, ubicado en la calle Merced, frente al Parque Forestal. Con un entorno con árboles, sombra, la pileta de Rubén Darío desnudo, los perros vagos deambulando en el “Emporio de la Rosa”. Ese mismo recinto que su puerta principal está a un costado oscuro del acceso al estacionamiento. Donde los ascensores antiguos y un conserje amistoso son la entrada a un mundo tan alucinante como descubrir una galaxia o simplemente, conocer Marte y a sus habitantes.
Al llegar al séptimo piso de un edificio con varios departamentos vacíos y ver dos puertas de vidrio que tienen escrito “The Clinic. Firme junto al pueblo” es una experiencia impagable. Porque sólo por estar ahí no tiene precio. Aunque la práctica sea gratis.
Radiografía al pasquín
¿Qué hay adentro del Clinic? Es un planeta aparte. Otra dimensión. En la pared detrás del escritorio de la secretaria, Alejandra, están las mejores portadas del pasquín. Están enmarcadas. Al lado izquierdo, se encuentra el fax y una tapa de Chucky. También hay un clóset que es la “memorabilia” del Clinic: todas las ediciones guardadas para la venta o para quién desee revisar un poco de historia.
Al frente de la Ale hay un fichero y ahí, en una hoja está escrito “Firme junto al pueblo” en diferentes idiomas. También hay un póster de la UDI y otras cosas más. En el lado derecho está la oficina comercial. Adentro hay un cartel que dice “ Lea The Clinic” y existe otro que dice “ No fumar”.
Caminando por el departamento y al lado izquierdo está la sala de redacción. Es un escritorio largo que ocupa las cuatro esquinas. Hay computadores Mac y teléfonos y también hay portadas colgadas. Para los busquillas o curiosos, existen varios archivadores con ediciones antiguas. En el centro de la sala de redacción hay una mesa redonda. Para las reuniones de pauta.
Al fondo están localizadas las oficinas del director y de los editores. Con una vista envidiable al Parque Forestal y un balcón. También hay olor a cigarro. Hay fotos de películas, portadas y computadores. En las mesas hay libros de política internacional, nacional y del Gobierno Militar. Ahí es dónde trabajan Juan Andrés Guzmán, Pablo Vergara y Ana María Sanhueza. Director y editores, respectivamente.
En el lado derecho se encuentra la oficina de Patricio Guzmán, el “director espiritual” . Tiene una cama, un escritorio, sillas, el computador y mucho desorden. Al frente están los baños de mujeres y de hombres. Y contiguo a éstos, el mundo aparte de los diseñadores gráficos y del fotógrafo.
Por dentro es una mezcla de fotos de aliens, una portada gigante de Salvador Allende, recuerdos. Hay dos computadores y mucho espacio para crear. Tiene una puerta y una ventana. La vista son techos de edificios antiguos. Y de vez en cuando sale un humo verde.
Arca de Noé
El Clinic tiene cocina y un baño para la gerencia. A veces deambulan los otros genios: Pedro Peirano o Ángel Carcavilla. Entran gritando y hablando a un idioma parecido al “Klingon”. Difícil de entenderlos. Saludan a todos sin saber realmente, quiénes son los practicantes. Pero parece no importarles. Lo suyo es la creatividad y no el protocolo.
Los periodistas- también conocidos como colaboradores- es un grupo eminentemente femenino. Son simpáticas, te saludan y siguen cuchicheando entre ellas. A veces, hablan contigo y otras no. Jorge, uno de los pocos “machos”, es más bien arisco. Habla pero poco. Más bien fuma.
El grupo de los practicantes 2007 también era mayoritariamente femenino. Casi todas muy alternativas- underground. Algo así como las “shuper” de ese entonces. Tienen su onda que según ellas es distinta pero a fin de cuentas, es muy común entre las minas que compran ropa usada.
Creo que todos eran alternativos pero de la onda del hombre masa. Para mí, todas se vestían iguales y hablaban parecido. Tenían gustos similares.
Fueron dos meses bastantes particulares. Al final, El The Clinic es como el arca de Noé. Existe un periodista para cada gusto y para cada estilo… Aunque, en persona sean todos iguales.
que suerte trabajar ahi...son muy exigentes con los practicantes??? que espectacular pasearse y ver a Carcavilla o a Peirano...
De acuerdo, con lo de los alternativos..se juran distintos pero todos van a comprar ropa donde mismo, es como que usaran "un uniforme de lo distinto..."
que estés bien y éxito...